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SOS CUBA 2021 ES

SOS CUBA 2021 ES

Solicitamos que el parlamento Suizo, que se pronuncie en favor del respeto de los derechos humanos en Cuba, y que reconozca el hecho de que en la Isla impera una dictadura.

Warum ist das wichtig?

Como miembros de la sociedad civil cubana y suiza, apoyamos el hecho de que el parlamento suizo adopte una postura con respecto a la situación imperante en Cuba y agradecemos a la nación helvética, a la cual admiramos por su sentido del humanismo, de la libertad y de la democracia. Somos un grupo heterogéneo en cuanto a postura política, ideología y religión, sin embargo, en el caso de este dossier, coincidimos en que es erróneo el argumento que designa al Embargo como principal causa de la situación en la que se encuentra el pueblo cubano.

El principal bloqueo en nuestro país no es el embargo de Estados Unidos, sino lo que los cubanos llamamos el “bloqueo interno”: la gestión desacertada de los funcionarios del gobierno. El Embargo, independientemente de sus efectos concretos sobre el pueblo cubano, ha sido esgrimido por décadas de manera desproporcionada, consiguiendo confundir a la vez a una parte del pueblo cubano y a un sector de la opinión pública internacional. Sin embargo, la realidad cubana revela que la causa principal de los padecimientos del pueblo es la falta de libertades económicas y políticas.

Desde 1959 y hasta nuestros días impera en Cuba un gobierno conducido por el partido comunista de Cuba (PCC), único partido legal en Cuba. A inicios de la era comunista se decomisaron las propiedades y negocios de los ciudadanos cubanos y de las empresas extranjeras que operaban en la Isla y se limitaron de manera progresiva la libertad de prensa, asociación, culto, el derecho al comercio y a la iniciativa económica privada en un marco seguro. Hoy no existe en la Isla la separación de poderes.

El campesino independiente está obligado a vender sus productos al gobierno bajo severas condiciones impuestas unilateralmente, situación que acarrea el abandono de las tierras y el consecuente desabastecimiento de productos agrícolas.

La centralización y la burocracia generalizada dejan al emprendedor a merced de la arbitrariedad por parte de las autoridades y el éxito individual es reprimido con métodos ejemplarizantes como la difamación en los medios oficiales, las multas y la encarcelación por supuestos delitos económicos, lo cual desalienta significativamente la actividad del sector privado.

En el panorama de la salud pública constatamos con dolor el desabastecimiento en medicamentos y el casi inexistente servicio de ambulancias, mientras el gobierno pertrecha a las fuerzas represivas con vehículos modernos y todo tipo de equipamiento utilizado contra el pueblo.

Los secuestros, arrestos, actos de repudio y golpizas se han convertido en la cotidianeidad de la Isla, demostrando elevados niveles de represión dirigida a artistas, periodistas, activistas y defensores de los derechos humanos, pero también a la población civil. Por citar algunos ejemplos recientes:
- La prohibición, so pena de arresto de la canción “Patria y Vida”
- El destierro por motivos políticos de la joven periodista cubana Karla Pérez
- El cerco policial a la sede de la “UNPACU” para impedir su labor humanitaria en la comunidad

Con respecto a la situación humanitaria en la Isla, debemos mencionar que el gobierno de Cuba impide y rechaza sistemáticamente toda ayuda dirigida directamente a los ciudadanos, o que no corresponda a la agenda política de su interés. El ejemplo más reciente es la carga de casi 23 toneladas de alimentos, medicinas y productos de higiene dirigida por la iniciativa “Solidaridad entre hermanos” a 15’000 familias en situación de vulnerabilidad agravada por la crisis del Covid-19. Arribada a Cuba a mediados de 2020, la ayuda ha sido retenida desde entonces por el gobierno cubano.

Suiza es un excelente ejemplo de que la libertad es un catalizador para el progreso, y posee una sólida tradición humanitaria y diplomática. Sobre esta base, consideramos que el programa suizo para el desarrollo en Cuba debería ir en el sentido de promover el respeto a los derechos humanos y a las libertades individuales en la Isla. Estos aspectos constituyen, a diferencia de la agenda referente al Embargo estadounidense, las estrategias más eficaces para luchar contra la pobreza e impulsar con nuestros propios esfuerzos el desarrollo económico y social de nuestro país.